5 ideas de juego para estimular el desarrollo de su niño pequeño
1. LA PELOTA COLGANTE
Este juego, adaptado de FamilyFun.com, consiste en pegar un hilo a una pelota liviana. Cuelgue la pelota para que su niño la golpee con los pies o las manos. Muévala un poco fuera de su alcance para que gatee, camine, corra o simplemente se estire para alcanzarla. También puede colgarla del marco de una puerta y ver cómo la golpea una y otra vez. Este juego ayuda a desarrollar la coordinación ojo-mano y la motricidad.
2. DEPORTES CON PELOTAS DE CALCETINES
Este juego, también adaptado de FamilyFun.com, se juega enrollando calcetines sobre sí mismos para formar pelotas y asegurándolas con cinta adhesiva resistente. Primero muéstrele a su niño cómo lanzar las pelotas dentro de un cesto de ropa y luego aleje el cesto poco a poco para hacerlo más difícil. Después, ponga en fila algunos vasos de plástico grandes o rollos de papel higiénico y practiquen derribarlos rodando las pelotas por el piso liso o lanzándolas sobre la alfombra. Si prefiere algo sencillo, juegue a atrapar la pelota o luzca sus mejores trucos de malabarismo.
3. HUEVOS VERDES CON JAMÓN
La lectura es importante para el desarrollo a cualquier edad. A su niño le encantarán autores como el Dr. Seuss y los libros de rimas infantiles clásicos. A esta edad su hijo empieza a seguir la lectura, así que déjelo pasar las páginas y anímelo a señalar objetos y personajes del cuento. Le sorprenderá lo que un niño puede aprender sobre sí mismo, su entorno y su cultura cuando usted le lee; elija libros divertidos, interactivos y canadienses, y también libros en su propio idioma.
4. ARTE 101
Cree proyectos de arte divertidos e interactivos dándole a su hijo una variedad de formas, colores y texturas para usar libremente. Enséñele a usar los materiales básicos, como la pintura y el pegamento, pero deje que use su imaginación para crear su propia obra maestra.
5. LA MÚSICA Y LA BANDA FAMILIAR
Muchas investigaciones muestran la importancia de la música para el desarrollo infantil. Sus beneficios van desde el lenguaje y la confianza en sí mismo hasta las habilidades sociales e intelectuales, incluidas las matemáticas. A su niño le encantará cantar canciones sencillas que desarrollan la motricidad fina, como «La araña pequeñita», y la motricidad gruesa, como «Las ruedas del autobús». Vaya un paso más allá y forme una banda familiar: use objetos de la casa, como un rollo de papel higiénico vacío relleno de arroz, para crear sus propios instrumentos y marcar el ritmo de sus canciones infantiles favoritas.